Ir al contenido principal

Let's Go FM

Últimas noticias

De la merienda frente a la tele al scrolling infinito: ¿Cómo han cambiado los dibujos de nuestra infancia a los de hoy?

En Lets Go Fm nos apasiona viajar en el tiempo a través de las canciones y los recuerdos que moldearon nuestra vida. Si hace poco repasábamos esas sintonías inolvidables de aquellas series que nos mantenían pegados a la pequeña pantalla; hoy seguimos recordando series como David el Gnomo, Oliver y Benji o Ulises 31. Evidentemente, […]

De la merienda frente a la tele al scrolling infinito: ¿Cómo han cambiado los dibujos de nuestra infancia a los de hoy?

En Lets Go Fm nos apasiona viajar en el tiempo a través de las canciones y los recuerdos que moldearon nuestra vida.

Si hace poco repasábamos esas sintonías inolvidables de aquellas series que nos mantenían pegados a la pequeña pantalla; hoy seguimos recordando series como David el Gnomo, Oliver y Benji o Ulises 31.

Evidentemente, hay una pregunta inevitable mientras miramos a los más pequeños de la casa: ¿en qué se diferencian aquellos dibujos de los que se consumen ahora?

Ni todo lo de antes era perfecto ni lo de hoy es malo, pero la forma en que los niños descubren el mundo en la pantalla ha dado un giro de 180 grados.

La cita a ciegas de las 17:00h vs. El menú a la carta

Antes, la televisión mandaba.

Merendabas a la hora concreta porque si te perdías el episodio de Los Fruittis o La aldea del arce, no había forma de volver a verlo.

Esa limitación enseñaba algo valioso: paciencia y expectación.

Hoy, plataformas como YouTube, Netflix o Disney+ ofrecen miles de horas de contenido al instante.

Un niño no necesita esperar a mañana para saber si Oliver mete gol; basta con encadenar tres episodios seguidos o darle a «omitir intro» (¡algo que para nuestra generación, que se sabía las cabeceras de memoria, roza el sacrilegio!).

El ritmo visual: De la calma narrativa a la estimulación rápida

Si hoy le pones a un niño de 7 años un episodio de Marco o Banner y Flappy, es muy probable que te diga que «va muy lento«.

Las series de los 80 y 90 se tomaban su tiempo para pausar la cámara, contemplar el paisaje y construir los diálogos.

El ejemplo de antes: Oliver y Benji podían tardar tres episodios completos en cruzar un campo de fútbol mientras el personaje recordaba su infancia.

O los viajes interminables de Willy Fogg y sus amigos en ‘La vuelta al mundo de Willy Fogg’; sin olvidarnos de la tele más educativa con las versiones distintas que englobaron el universo ‘Erase una vez’…

He-Man o ‘Dragones y Mazmorras’ se convirtieron en guión de nuestras disputas juveniles, cuando jugabamos en la calle a ver quien era el arquero…o el amo del calabozo-este ultimo nadie quería ser, aun no entiendo el porqué🫪🫢

El ejemplo de hoy: Series de éxito masivo como La Patrulla Canina (Paw Patrol) o los clips de CoComelon utilizan cortes de cámara cada 2 o 3 segundos, colores ultrasaturados y misiones que se resuelven a ritmo frenético para no perder la atención ni un segundo.

Del drama sin filtro a la educación emocional

Aquella animación no tenía miedo a mostrar momentos trágicos o melancólicos.

¿Quién no soltó una lágrima con la despedida de David el Gnomo transformándose en árbol, o con la crudeza del viaje de Marco?

Las series de antes nos preparaban para la frustración y la tristeza a pecho descubierto.

Por contra, la televisión infantil actual cuida muchísimo la salud mental y la empatía.

La excepción de oro actual: Si hay una serie moderna que rivaliza en maestría con los clásicos, esa es Bluey.

Esta producción australiana logra lo que hacía David el Gnomo: conectar a padres e hijos a través del juego, abordando temas complejos con un tacto y una ternura brillantes.

Las bandas sonoras: Himnos inolvidables vs. Canciones de consumo rápido

En Lets Go Fm si de algo sabemos es de buena música, y las cabeceras de los 80 eran auténticas producciones discográficas.

Los sintetizadores espaciales de Ulises 31, el rock épico de Los Caballeros del Zodiaco o el pegadizo ritmo de D’Artacán estaban compuestos por músicos de estudio de primer nivel.

Hoy en día, salvo excepciones, la música infantil tiende a ser más simplificada y repetitiva, diseñada por algoritmos para fijarse en la mente del niño en lugar de perdurar durante 40 años en la memoria colectiva.

El veredicto de Lets Go Fm

Los tiempos cambian y la tecnología impone sus reglas, pero la magia del entretenimiento sigue viva.

Quizá los niños de hoy no sientan el gusanillo de esperar una semana entera para ver ganar a su héroe, pero siguen buscando lo mismo que buscábamos nosotros al encender la tele: soñar, aprender y divertirse.

¿Y tú? ¿Qué dibujo animado intentas inculcarle a tus hijos o sobrinos?

¡Cuéntanoslo y sigamos recordando la mejor época en el dial de Lets Go Fm!

Temas